Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
Buscar
25 de Agosto de 2026 17:00
En un amplio taller de techos altos y paredes blancas, con luz cálida y tenue, en la zona G de Bogotá, Virgilio Madinah supervisa cada detalle con la precisión de un artista. En el atelier hay sillas doradas y un espejo gigante, que refleja un universo de telas brillantes en colores vibrantes como el verde esmeralda, rojo y dorado. Las telas cuelgan como si esperaran el momento de transformarse en obras de arte.
El taller suele estar en total mudez, hasta que habla Virgilio, con su característica elocuencia. A sus 45 años, este diseñador sincelejano ha convertido su nombre en un referente de la moda colombiana, pero su historia es mucho más que glamour y pasarelas. Es una travesía de retos, audacia y una pasión descubierta por casualidad. En su atelier, se siente un aura de calma, inducida por el silencio profundo y los amplios espacios. Es justo en ese lugar, donde ocurre todo el proceso de asesoría, planeación y creación de obras de arte que en este caso, son vestidos.
Su vestimenta, lejos de ser llamativa, es usualmente una camiseta y un pantalón negro, además de su característica gorra, que ya hace parte de su identidad. Sus zapatos suelen ser altos, otorgándole una apariencia de mayor altura. Virgilio, un hombre delgado y de cabello corto, es un ser humano, quien abrió su corazón para mostrar al hombre detrás del reconocido diseñador colombiano.
Virgilio José Tadeo Medina Domínguez, quien adoptó el nombre artístico de Virgilio Madinah como estrategia de marketing para su marca, creció en Sincelejo en una infancia marcada por la hiperactividad y la travesura. En aquellos días, su mundo era una burbuja de juegos interminables con amigos, paseos a islas y la fascinación por la decoración de su madre, quien transformaba los espacios con su creatividad. Sin saberlo, aquel gusto por el diseño ya se sembraba en su interior.
“Mi infancia fue muy divertida, por lo general, fui un niño bastante travieso e hiperactivo, experimentaba muchas clases de juegos con mis amigos, nos divertíamos no solamente en Sincelejo, sino que íbamos a la playa y a las islas”, mencionó Virgilio.
Su llegada a la capital no fue fácil, de hecho, la describe como un momento complejo en su vida. “Mi papá de pronto estuvo un poquito en desacuerdo, aparte que yo estudié diseño de moda escondido de mi papá, nunca él se enteró, sino cuando ya estuve de pronto, un poquito más adelante de mi carrera, incluso me cortó el presupuesto en un momento”, narró Virgilio.
Tiempo después, Virgilio viajó como de costumbre a Sincelejo a visitar a su familia. En su equipaje, se encontraban revistas donde se le reconocía como diseñador de modas y bocetos, él planeaba mostrarle a sus papás su proceso y confesar qué estaba estudiando, pero su mamá se le adelantó. “Un día mi mamá en mi maleta de viaje encontró recortes de moda y encontró periódicos”.Si bien los planes de Virgilio no salieron como lo planeó, hoy sus papás se sienten orgullosos del profesional que es. Pero no siempre fue así, un tema que influyó en la actitud de su padre fue el machismo, ideología que actualmente sigue presente, especialmente en regiones como el departamento de Sucre.
Edward Zabala, quien ha sido un pilar fundamental en el equipo de Virgilio Madinah, describe su experiencia trabajando junto al diseñador como un aprendizaje constante: “Virgilio es una persona amable, elocuente, cariñoso, atento y siempre cuida que no falte nada, ni en la parte profesional, ni en la parte humana”, aseguró Edward. Con el tiempo, su trabajo comenzó a ser reconocido. Madinah no solo diseña ropa; crea identidades, piezas que cuentan historias y reflejan la esencia de quien las porta. Virgilio, con su autenticidad, expresa la importancia de llevar buena relación con sus modelos, como Laura Tobón y Andrea Serna, a quienes describe como muy distintas, pero profesionales y carismáticas.
Su estilo, influenciado por el folclor sabanero, el fandango y el porro, lleva consigo el alma de Sincelejo, esa misma identidad que lo formó. Su visión lo ha llevado a vestir figuras como la exprimera dama Verónica Alcocer, a quien diseñó un atuendo que rompía los esquemas tradicionales, optando por un conjunto que evocaba cercanía y empoderamiento. “Fue una experiencia muy agradable. Ella es jocosa, auténtica y divertida. Diseñar su atuendo para la posesión presidencial fue un gran reto porque quería que luciera diferente a otras primeras damas, con un estilo cercano al pueblo. Opté por un pantalón, un vestido y una banda ceremonial para representar esa conexión”, manifestó Virgilio, quien se mostró muy orgulloso de su trabajo y a gusto con el proceso que se llevó a cabo para el diseño del mismo.
Pero el éxito de Virgilio no sólo se remonta a su talento, pues su personalidad cálida, alegre y jocosa ha sido clave para lograr una conexión y relación cercana con sus clientes y modelos, lo cual es primordial en el mundo de la moda, pues se debe sentir cómodo el diseñador y quien usa su pieza.
A pesar de su éxito, Virgilio sigue siendo el hombre sencillo y conversador que disfruta de su soledad, un hombre alegre pero en ocasiones malhumorado, lo que él describe como su mayor defecto. Su rutina diaria inicia sin prisas. No le gusta madrugar, prefiere empezar su jornada entre las 8 y 9 de la mañana, pues se siente más productivo trabajando hasta altas horas de la noche. En su taller, trabaja con dedicación junto a su hermana mayor, su mano derecha, organizando citas con clientes y supervisando cada creación. Su día puede extenderse hasta la madrugada si los pedidos lo exigen, pero siempre encuentra tiempo para el ejercicio, ya sea en el gimnasio o en sus clases de pilates, que según expresó, son necesarias para tener un momento diario de relajación e introspección.
A lo largo de los años, Madinah ha construido una carrera sólida trabajando con modelos y figuras públicas de la farándula colombiana. Para él, el camino en la moda no ha sido ni rápido ni sencillo, pero sí profundamente enriquecedor. Cada paso le ha permitido fortalecer relaciones clave que lo han llevado a convertirse en uno de los diseñadores más influyentes de Colombia. Ahora, con su marca posicionada en el país, su visión se expande más allá de las fronteras: su próximo gran desafío es llevar su arte a Asia, un mercado en el que ya ha empezado a desarrollar proyectos ambiciosos. ¿Será este el inicio de una nueva era para su firma?
Conoce más historias, productos y proyectos.