La Hija Menor: contar desde adentro

1 de Mayo de 2026 12:00

Andrea Landinez, La hija del menor
Por: Cortesía de Andrea Landinez

Compartir

Cuando Andrea Landínez era una niña, escuchaba a su abuela "Tita" contar historias sobre su tío abuelo Charles, quien murió joven en un accidente de aviación. Tenía una capacidad excepcional para narrar: describía cómo se vestía, cómo actuaba y qué lo hacía especial. Estos relatos llenos de vida y detalle le mostraron a Andrea, por primera vez, una de las grandes pasiones que iban a formar su carrera. El valor de la trama dentro de las historias.

La pasión inicial de Andrea no fue el canto, los instrumentos ni los escenarios; fue algo que parece simple, pero despliega un mundo de posibilidades: contar historias, tal como lo hacía su abuela.

Andrea hoy tiene 30 años y ha estado al frente de diversos proyectos musicales, desde Rojo Amelia, una agrupación que mezcla géneros como el pop, el rock y la electrónica, hasta La Hija Menor, un proyecto solista donde combina recursos contemporáneos con una propuesta narrativa más íntima. Así, Andrea encontró un puente para contar aquellas historias que desde pequeña supo que quería compartir.

Durante buena parte de su infancia creyó que su camino estaría en la escritura, pero, como consecuencia natural de la juventud y del descubrimiento personal, comenzó a verse atravesada por diversas influencias musicales como Björk, Café Tacvba, Los Fabulosos Cadillacs y Aterciopelados. Dentro de esa amplia gama de referencias empezó a tomar forma una artista polivalente, capaz de moverse entre distintos lenguajes sonoros sin abandonar el eje central que siempre la ha acompañado: contar historias.

De su familia, Andrea fue la primera en elegir el arte como forma de vida. Al terminar el colegio ya tenía claro que la música era aquello que verdaderamente la apasionaba. Aunque dentro de su entorno familiar existía una sensibilidad artística ,(el amor de su padre por la escritura, el gusto estético heredado de su madre y la tradición oral transmitida por su abuela), también encontró resistencia. Su padre y su abuelo materno temían que terminara siendo una víctima más de la falta de oportunidades que enfrentan los artistas emergentes en Colombia. Esa preocupación, lejos de detenerla, añadió una nueva capa a su decisión: demostrar que realmente estaba hecha para ese camino.

Decidió estudiar canto lírico y se formó dentro del repertorio clásico. Participó en montajes escénicos y llegó a presentarse en escenarios emblemáticos como el Teatro Colón y el Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Durante años creyó que su destino artístico estaría ligado exclusivamente a este tipo de interpretación, una práctica rigurosa y exigente centrada en compositores como Mozart y Puccini.

Sin embargo, el proceso no estuvo exento de dificultades. En medio de una crisis económica familiar, el apoyo financiero de sus padres se detuvo y Andrea se vio obligada a pausar sus estudios universitarios. Fue un momento decisivo: por primera vez sintió la incertidumbre de no saber cómo continuar persiguiendo aquello que había elegido como proyecto de vida. Finalmente encontró una alternativa a través de un crédito educativo que le permitió regresar a la universidad.

Asumir esa nueva responsabilidad económica transformó su perspectiva. Comprender el costo real de su formación la llevó a tomarse su proceso con una disciplina distinta y una mayor conciencia de su futuro. Esa experiencia, sumada a los desafíos de desenvolverse como mujer dentro de una industria históricamente dominada por hombres, terminó moldeando una artista más versátil y resiliente. Hoy Andrea reconoce esa capacidad de adaptación como una de sus principales fortalezas, una habilidad que le ha permitido reinventarse constantemente frente a los cambios y desafíos que la vida ha puesto en su camino.

Diferentes oportunidades comenzaron a aparecer casi por casualidad. Cuando Andrea empezó a mostrarle a amigos músicos las canciones que componía únicamente con su guitarra y su voz, ellos le hicieron notar que no solo tenía un talento innato para el canto, sino también habilidades como compositora ya que sus letras exploraban temáticas sociales en contra de la exclusión y los retos de la comunidad LGTBIQ+. A partir de ahí entendió que, mediante una producción musical más diversa, podía desarrollar piezas más complejas, variadas y con una identidad propia más definida.

La razón de Andrea para hacer música es clara: “me encanta la música, y por eso solo quiero hacer música, es así de simple, tengo una habilidad y siento la necesidad de cultivarla” dice Andrea. Sin embargo, para ella no se trata únicamente de un conjunto de instrumentos, sonidos y voces. La música funciona como un medio para hablar de aquellos temas que incomodan, que atraviesan su experiencia y la invitan a reflexionar. No entiende la visibilización de estos asuntos como una obligación artística, es algo que le nace hacer.

Ejemplos de esto aparecen constantemente en su obra. Uno de los más representativos es Baila bailarina, canción de su grupo Rojo Amelia inspirada en la historia de una compañera de colegio que, alrededor de los trece años, tuvo que enfrentarse a las consecuencias sociales de enamorarse de otra chica. Un tema que incluso hoy continúa siendo motivo de prejuicio, y que en 1994, cuando ocurrió la historia, era considerado mucho más tabú. Al final, eran solo dos adolescentes intentando conocerse y explorarse como cualquier otra persona a su edad, pero enfrentadas a un contexto que aún no estaba preparado para aceptarlo.

Gracias a esta canción, Andrea obtuvo el premio Bogotá Ciudad Creativa de la Música Composition Prize 2022, un reconocimiento que no solo validó su trabajo artístico, sino que también le confirmó que estaba siguiendo el camino correcto.

Su canción Tablas, cuyo nombre hace referencia directa a las hojas de cálculo de Excel, en la que habla de forma clara sobre los distintos retos económicos que enfrenta un artista colombiano. Allí aborda temas como los contratos por prestación de servicios, el aumento acelerado del costo de vida frente al crecimiento mucho más lento de los salarios y la inestabilidad laboral que atraviesan muchos profesionales del país. En palabras de ella, “el mensaje es simple: la situación económica está dura”, y Andrea, definitivamente, no es ajena a estos desafíos que también atraviesan gran parte de la sociedad colombiana, en diversas ocasiones se ha tenido que apretar el cinturón, comentó sin tapujos que es una de las principales problemáticas que afrontan los artistas alternativos como ella.

En los últimos años, Andrea encontró una nueva pasión en la enseñanza de la producción musical. Más que centrarse en aspectos técnicos específicos, este espacio se convirtió para ella en una forma de compartir su experiencia, acompañar procesos creativos y abrir conversaciones alrededor de la música como oficio y como lenguaje. Enseñar le permitió descubrir otra manera de vincularse con la creación, desde la escucha, el intercambio y el aprendizaje constante.

Hoy, Andrea Landínez continúa construyendo su camino desde distintos lugares, sin perder el hilo que siempre ha guiado su vida: contar historias. Ya sea a través de sus proyectos musicales, de sus canciones o del diálogo con otros, sigue explorando formas de nombrar lo que la atraviesa y lo que observa a su alrededor. Su recorrido confirma que el arte, para ella, no es una meta cerrada, sino un proceso vivo, en transformación permanente.

Publicaciones relacionadas

Conoce más historias, productos y proyectos.

9 Oct 2026 14:35

10 Min

Señal Débil o Inexistente: más allá del último intento

En entrevista con Conexión Sabana 360, la banda Señal Débil o Inexistente habla de "A Veces" su primer sencillo, de sus experiencias tocando en la capital y sobre qué hay detrás de sus inicios.

Santiago Contreras Acosta

7 Oct 2026 15:00

10 Min

Fernando Uribe: Del campo de fútbol al campo de café

¿Cómo es la vida después del fútbol? Después de 20 años de entrenamientos y goles, la muerte de su madre lo llevó a cuestionarse algo de lo que nunca había dudado durante su carrera. La respuesta la encontró lejos de las canchas.

Oriana Urrego Plata

7 Oct 2026 11:00

8 Min

El ángel del BASAN: la historia del capitán Hernández y sus soldados

Tras perder su pierna en el Cauca, el militar Daniel Hernández Martínez asumió la Compañía de Ortopedia del Batallón de Sanidad (BASAN) ayudando a los heridos a reconstruir su vida.

Melany Sophia Ochoa Guiza

7 Oct 2026 09:18

8 Min

Omar Rojas: reinventarse entre telas y deudas en San Victorino

De conductor de taxi y técnico de televisión a diseñador empírico, Omar Rojas levantó un negocio millonario antes de enfrentarse a la quiebra y las deudas. Hoy, desde San Victorino, busca reinventarse.

Maria Camila Huertas Perez

6 Oct 2026 16:30

9 Min

El piloto que descubrió dónde se decide la guerra

Durante casi cuatro décadas, Luis Ignacio Barón Casas vivió bajo una regla: cuando comenzaba una operación, solo existía la misión. La Operación Colombia le mostró que, incluso en el aire, había decisiones que ningún piloto podía controlar.

Maria Paula Castaneda Lugo

6 Oct 2026 14:00

8 Min

Geraldine Gañán: entre triunfos y caídas sobre ruedas

La patinadora artística, de Bogotá, hizo historia al ganar bronce en el Mundial 2024. Una lesión frenó su camino a China, pero no la alejó del patinaje: hoy vuelve a tener un Mundial en la mira.

Isabel Sofia Velasco Sanchez

30 Sep 2026 16:00

10 Min

Con y sin el uniforme: las ataduras del Coronel Raimundo Malagón

En enero de 1998, el Frente 40 de las FARC secuestró a un subteniente en el Meta. Tras diez años de cautiverio y dos fugas fallidas, un helicóptero disfrazado de misión humanitaria le devolvió la libertad. Hoy recorre Colombia contando su historia de resiliencia

Juanita Rodriguez Parraga

29 Sep 2026 13:31

8 Min

Los “D10SES” también sangran

Lionel Messi se despidió de la Selección. Detrás, un padre que apostó todo por él y fue quien construyó al hombre que le dio veinte años de alegrías a un país entero.

Juan David Lozano Monroy