Sigue la celebración del Día del Periodista de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana
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8 de Marzo de 2026 15:00
La voz de los jóvenes colombianos resuena con una mezcla de esperanza, exigencia y una renovada convicción democrática. Desde el municipio de Tenjo, Cundinamarca, una generación que se niega a ser espectadora reclama su espacio. Ya no se conforman con el cliché de ser "el futuro del país"; hoy exigen ser protagonistas del presente.
Para Nicolás Luque, vicepresidente del Consejo de Juventud de Tenjo, la participación no es un ejercicio opcional, sino una herramienta de transformación. Con apenas 19 años, tiene claro el panorama: "Somos el presente y el futuro de Colombia. Es muy importante tomar decisiones desde la participación ciudadana". Si los jóvenes se mantienen al margen, el sistema político seguirá reciclando los mismos liderazgos de siempre, perpetuando un ciclo de exclusión. Para él, la abstención no es una postura política, sino un abandono de la responsabilidad de incidir en el rumbo del municipio y la nación.
Esta visión es compartida por Juliana Vargas, de 25 años, residente en Tenjo desde hace dos décadas. Para ella, el ejercicio electoral de este año ha sido un ejercicio de esperanza en la institucionalidad. "La logística es organizada, se siente un ambiente de transparencia y seguridad. Siento que se va desarrollando de la mejor manera posible", comenta tras ejercer su derecho al voto.
El mensaje para quienes llegarán al Congreso y ocuparán las curules en las diversas corporaciones públicas es directo y técnico. No se trata solo de ideologías, sino de una gestión territorial eficiente. Juliana, al observar el potencial de su municipio, tiene claras sus prioridades: "El municipio tiene mucho potencial en infraestructura, educación y turismo. Me gustaría que la gobernanza estuviera más atenta a temas como la malla vial, el acceso al pueblo y la calidad educativa, para que el desarrollo se vea reflejado en la población".
Esta demanda subraya un cambio de paradigma: la juventud ya no vota bajo lemas vacíos, sino bajo una visión de progreso concreto. Esperan representantes que entiendan que el desarrollo nacional no se construye desde escritorios lejanos, sino atendiendo las necesidades cotidianas de los ciudadanos en sus territorios.
El impacto de la participación juvenil en 2026 trasciende el conteo de votos; se trata de una legitimación de la agenda pública. "Siento que nuestra voz es bastante poderosa", afirma Juliana. Para ella, es evidente que, ante la presión ejercida por las nuevas generaciones, la gobernanza ha comenzado a intentar acercarse más a la población joven.
Por su parte, Nicolás destaca que, al menos en Tenjo, el compromiso es notable: "Hemos visto bastante joven que le da importancia a la política; creemos en la participación y sabemos que el flujo de votantes será significativo". Ambos coinciden en un punto fundamental: de los jóvenes depende la construcción del futuro del país, pero para que ese futuro tenga cimientos sólidos, la participación debe ser constante.
El reto para el Congreso es inmenso. Los nuevos representantes deberán demostrar que la democracia es capaz de escuchar, representar y, sobre todo, dialogar con las realidades de una generación que ha decidido dejar de delegar su destino. En Tenjo, el mensaje es claro: la juventud ha llegado a las urnas no solo para elegir, sino para exigir que su voz sea el motor del desarrollo que tanto han esperado.
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