La comunidad muisca de Cota se niega a perder su identidad

22 de Mayo de 2026 07:00

Chunsuá, espacio indígena destinado a encuentros colectivos y prácticas culturales.
Por: Samuel Mayorga
11 Min

Compartir

En las faldas del cerro Majuy, el resguardo indígena muisca de Cota se extiende entre caminos destapados, vegetación frondosa y espacios comunitarios donde aún se realizan prácticas ancestrales. A simple vista, el territorio convive con el crecimiento urbano del municipio, pero dentro de sus límites se mantiene una comunidad que se organiza desde su tradición y su memoria.

En 2018, tras años de lucha jurídica y un proceso de reencuentro cultural, el resguardo indígena muisca de Cota obtuvo su reconocimiento oficial por parte del Estado colombiano. Este logro se concretó mediante el Acuerdo No. 50 del 5 de marzo de 2018, emitido por la Agencia Nacional de Tierras, que constituyó legalmente el resguardo y delimitó su territorio como propiedad colectiva dentro del municipio.

La decisión, respaldada por estudios antropológicos y etnológicos de la misma entidad, confirmó lo que la comunidad había defendido durante décadas: su existencia como pueblo con territorio, gobierno propio y prácticas culturales vigentes.

Hoy, cerca de 3000 personas habitan este resguardo, un territorio adquirido por la misma comunidad en 1872. Desde entonces, y especialmente tras su reconocimiento reciente, este espacio es considerado intransferible, con una protección similar a la de un parque nacional.

El resguardo se organiza a través de un cabildo indígena, encabezado por un gobernador —actualmente John Martínez—, quien actúa como representante legal ante las instituciones. La pertenencia a la comunidad no es simbólica, exige demostrar un linaje genealógico que se remonte varias generaciones, validado por las autoridades internas.

Mapa interactivo de Cundinamarca. Fuente: Visor ArcGIS – Gobernación de Cundinamarca.

La reconstrucción de una identidad

El reconocimiento de 2018 no solo implicó un logro jurídico, sino también el resultado de una labor interna de reconstrucción cultural iniciada alrededor de 1982. Para demostrar su existencia como pueblo indígena, la comunidad tuvo que redescubrir y reactivar tradiciones que habían sido relegadas durante siglos.

Un ejemplo de esta tradición es el Chunsuá, espacio indígena destinado a encuentros colectivos y prácticas culturales. Su cuidado está a cargo de Raúl Segura, miembro de la comunidad, cuya labor cuenta con el respaldo de la CAR y se articula desde la gestión del gobernador. Este lugar es definido como un centro de reencuentro espiritual, donde la comunidad preserva su vínculo con la tradición y el territorio.

Actualmente, ese esfuerzo se refleja en múltiples prácticas. En este espacio, la medicina ancestral ha sido retomada mediante el cultivo de plantas medicinales y el trabajo de sabedores tradicionales como parteros y sobanderos.

El Kusmui, también llamado casa del conocimiento, es otro espacio fundamental dentro del resguardo. Se trata de un lugar cargado de simbolismo muisca donde se realiza el ritual de la palabra, una práctica ancestral de transmisión oral y reflexión colectiva. En la actualidad, este espacio no solo conserva su sentido espiritual, sino que también ha sido adaptado para procesos de formación, capacitaciones y enseñanza de la lengua muisca.

La alimentación es otro eje de identidad. Productos como la chicha, el guarapo, el masato de maíz y la sopa de quinua, considerada un superalimento ancestral, hacen parte de la cotidianidad. Estos saberes se comparten en espacios como el Gue Ubaza, lugar de encuentro comunitario.

Carrusel de fotos del Resguardo Indígena de Cota. Por: Samuel Mayorga.

Educación intercultural: avances y tensiones

A pesar de estos avances, la articulación entre el sistema educativo oficial y la cultura indígena sigue siendo limitada. La Secretaría de Educación de Cota reconoce la diversidad cultural en las instituciones, pero no cuenta con un modelo educativo propio para el resguardo. Los colegios se rigen por sus Proyectos Educativos Institucionales (PEI), supervisados por la Gobernación de Cundinamarca.

La secretaria de Educación de Cota, Yamile Mórtigo, señala que el enfoque actual se centra en el acompañamiento desde líneas de calidad y apoyo psicosocial, más que en la construcción directa de contenidos curriculares. En ese contexto, uno de los principales retos es la actualización del Proyecto Educativo Comunitario (PEC), con el objetivo de integrar el conocimiento ancestral en la formación.

Sin embargo, uno de los elementos centrales en la relación entre la institucionalidad y la comunidad es el reconocimiento de su propia autoridad. “El resguardo indígena es un gobierno autónomo. Entonces ellos tienen sus propias organizaciones y decisiones”, afirmó Mórtigo, subrayando que la articulación con la administración municipal depende de procesos de coordinación y participación voluntaria.

Algunas iniciativas ya apuntan en esa dirección: proyectos de reconocimiento del territorio, programas culturales y experiencias en primera infancia donde se enseñan palabras en muisca. Sin embargo, la falta de una estructura educativa indígena sólida y la pérdida histórica de la lengua dificultan la consolidación de un modelo propio.

Cultura, institucionalidad y territorio

Desde la institucionalidad cultural, también se han generado espacios de apoyo. El secretario de Cultura y Juventud del municipio, Orlando Coca, destaca iniciativas como el Festival Hizca Ie Majuy, celebrado en julio, donde la comunidad realiza desfiles, juegos y muestras gastronómicas que fortalecen la identidad del resguardo.

Asimismo, la comunidad indígena participa en el Festival de la Hortaliza y puede acceder a estímulos para la investigación y apropiación cultural. La biblioteca municipal, por su parte, ha abierto espacios pedagógicos para el reconocimiento del territorio y la memoria indígena.

“Han sacado unas carrozas muy interesantes exponiendo su vida diaria, su cotidianidad, su historia”, señaló el funcionario al referirse a la participación de la comunidad en estos espacios festivos.

Aun así, los desafíos persisten. El crecimiento urbano de Cota ha transformado las dinámicas del territorio, generando tensiones entre la vida tradicional y la interacción con poblaciones externas. A esto se suma la influencia histórica de la Iglesia Católica, que ha contribuido a una brecha en el reconocimiento de la identidad indígena.

Un territorio que sobrevivió al despojo

La historia del resguardo de Cota está marcada por la pérdida y la reconfiguración. Hacia el año 1700, el territorio original, ubicado sobre el río Bogotá, en lo que hoy es la vereda Pueblo Viejo, fue arrebatado por orden de la corona española.

Las aclaraciones históricas sobre estos hechos han sido reconstruidas con el apoyo del experto Alfonso Fonseca, exalcalde de Cota, exgobernador indígena y docente de lengua y cosmovisión muisca, quien ha documentado y transmitido la memoria del pueblo.

Según Fonseca, en 1604 se fundó el pueblo de Cota, donde la población indígena fue obligada a asentarse. Más tarde, en 1873, el pueblo fue trasladado a su ubicación actual, como resultado de la gestión de un cura que adquirió los terrenos.

Este periodo histórico estuvo acompañado de una fuerte aculturación. Aunque en un inicio los curas doctrineros aprendieron la lengua muisca para evangelizar, con el tiempo se impuso el español, debilitando las prácticas culturales originarias.

“Resguardo es el territorio, comunidad es la gente”, una distinción que subraya cómo la continuidad del pueblo no depende únicamente del espacio físico, sino de la permanencia de su organización social y cultural.

Línea de tiempo: evolución histórica del resguardo indígena muisca de Cota, por Samuel Mayorga.

Cambios en la vida comunera

Sin embargo, la vida dentro del resguardo no es la misma de antes. El crecimiento urbano del municipio de Cota ha generado transformaciones profundas en la cotidianidad de los comuneros.

“Ya no son los mismos comuneros”, afirma Segura, al referirse a cómo las relaciones con personas externas han cambiado las dinámicas internas del resguardo. Estas interacciones, cada vez más frecuentes, han modificado prácticas y formas de vida dentro de la comunidad.

De acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda del DANE (2018), Cota contaba con 34.864 habitantes en total, de los cuales aproximadamente 2.400 personas se reconocieron como población indígena muisca, cifra que representa una parte significativa de la identidad histórica del municipio, aunque su proporción puede variar ligeramente con el paso del tiempo debido a cambios demográficos y procesos de autoidentificación.

Aunque es común que existan vínculos con personas no pertenecientes al resguardo, estas no acceden a los beneficios comunitarios, ya que no hacen parte del linaje indígena. Entre los beneficios para los comuneros se encuentran becas escolares y la exoneración del servicio militar, derechos asociados al reconocimiento del resguardo y su autonomía.

Más allá del territorio: una visión del mundo

Para la comunidad muisca, la identidad no se limita al territorio físico. Su cosmovisión plantea que el origen del universo surge de un “ombligo” o centro, una idea que conecta el nacimiento del cosmos con el de cada individuo. Conceptos que representan un lenguaje sagrado que trasciende lo material.

Este pensamiento se refleja también en la simbología, como el espiral, que representa el movimiento del universo, y en la interpretación del territorio como un espacio de equilibrio entre lo natural y lo espiritual.

Comprender la historia, la cosmovisión y las transformaciones del resguardo no solo permite narrar mejor la realidad, sino también cuestionar las formas en que el país ha ignorado o simplificado su origen indígena.

El resguardo muisca de Cota no es solo un territorio reconocido en 2018. Es la evidencia de una memoria que resistió al despojo, que se reconstruye en medio de tensiones contemporáneas y que sigue buscando su lugar en una sociedad que aún no termina de entenderla.

Publicaciones relacionadas

Conoce más historias, productos y proyectos.

14 Oct 2026 09:14

8 Min

Las grietas que amenazan el futuro del deporte en la Sabana

Para que un deportista se destaque en su rubro o firme un contrato profesional, se requieren años de entrenamiento, apoyo técnico, competir de manera regular e indudablemente contar con recursos financieros. Sin embargo, la trayectoria deportiva en Colombia enfrenta en la actualidad una situación compleja: la reducción del dinero público para la formación y competencia del talento.

Simon Andres Hernandez Rincon Hernandez Rincon

6 Oct 2026 12:44

5 Min

Huellas de amor: rescate, adopción y conciencia animal para la región

En Bogotá y la Sabana de Cundinamarca, se estima que más de 133.000 perros y gatos viven en situación de calle o abandono. Frente a esta situación de bienestar animal, refugios independientes impulsan la esterilización, la protección comunitaria y la adopción responsable.

Emanuel Arango De Antonio Arango De Antonio

6 Oct 2026 12:21

6 Min

Vacunación canina en Tenjo: un compromiso con la salud pública y el bienestar animal

La sobrepoblación y el deambular de perros en Tenjo se consolidan como un desafío de salud pública, bienestar animal y convivencia ciudadana. El municipio avanza en esterilizaciones, vacunación, educación y adecuación del Centro de Bienestar Animal, mientras las autoridades llaman a fortalecer la tenencia responsable, especialmente en las zonas rurales.

Sara Sofia Correcha Paez

1 Oct 2026 08:30

7 Min

El oficio del buitre

El olvido se instala por medio de la costumbre, esa práctica que entrenamos día tras día; mientras tanto, los desaparecidos empiezan a sentirse como parte del paisaje.

Catalina Lleras Cabrera

30 Sep 2026 21:21

8 Min

La libertad que alguien más eligió por ti

Detrás de las mujeres que hoy renuncian a su voz, su voto y su independencia no hay una revolución silenciosa, sino el eco bien vestido de una propaganda que ya conocíamos.

Manuela Martinez Rodriguez

17 Sep 2026 23:20

6 Min

El reto de los teatros independientes por conquistar nuevas audiencias

En Chía, tres espacios dedicados a las artes escénicas mantienen viva la programación cultural del municipio. En medio de los desafíos económicos y de sostenibilidad que atraviesa el sector, estos escenarios continúan trabajando para acercar el teatro a la comunidad y mantener abiertas sus puertas al público.

Maria Paz Torres Castro

8 Sep 2026 15:30

5 Min

Donación de sangre: la importancia de realizarla de manera preventiva

Luego del sismo registrado el pasado 10 de agosto, la Cruz Roja Colombiana hace un llamado a la ciudadanía para mantener las donaciones de sangre de manera regular.

Emanuel Arango De Antonio Arango De Antonio

8 Sep 2026 14:00

8 Min

La cultura necesita más formación que eventos para turistas

Colombia celebra su cultura con grandes festividades, pero detrás de los escenarios persiste una deuda con quienes la mantienen viva. Mientras millones se destinan a eventos y promoción turística, la formación de artistas, comunidades y nuevas generaciones queda relegada. ¿Qué estamos haciendo para que nuestras tradiciones no solo se exhiban, sino que realmente se conozcan, se transmitan y sobrevivan?

Maria Juliana Bueno Martinez