Sigue la celebración del Día del Periodista de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana
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7 de Abril de 2026 18:00
Con una afluencia cercana a los 4.000 visitantes, Sopó celebró el domingo 29 de marzo la segunda edición de su Festival del Queso 2026, un evento que, pese a las intermitencias entre el sol y la lluvia, consolidó al municipio como referente lácteo de la Sabana y dinamizó la economía local a través de la tradición, la innovación y el emprendimiento.
La iniciativa del Festival del Queso nació en el 2025 con la propuesta de Simón Torres, maestro quesero de Quesería Maestral Creativa, recordó que “la idea fue mía” y que la presentó ante la Secretaría de Desarrollo Económico con el objetivo de enaltecer la identidad láctea del municipio. Para Torres, la apuesta es clara: convertir el festival en un concurso nacional que eleve el reconocimiento del queso artesanal colombiano.
Esta visión fue respaldada por la alcaldesa Alba Fabiola Muñoz Rodríguez, quien durante el acto de reconocimiento a los 13 participantes destacó a Sopó como un “referente” y un “municipio verde” donde la ganadería sigue siendo un pilar fundamental. La mandataria invitó a los productores a llevar sus procesos “a otro nivel” para posicionar al territorio como epicentro quesero del país.
Por su parte, Maestral Creativa destacó el uso de leche recién ordeñada de la región para la elaboración de quesos como el tipo brie “Nube”, mientras que Lácteos Castilac presentó un queso parmesano con dos años de maduración, una pieza exclusiva para el festival que simboliza la paciencia y el rigor del oficio artesanal.
Desde la biotecnología, Lactolife explicó que su producción se sustenta en investigación probiótica para garantizar quesos y derivados 100 % leche, sin conservantes ni rellenos. En la misma línea, Hola Andes, liderada por el holandés Tobias Rijnsdorp fusiona la receta tradicional del queso holandés con los insumos de la vereda Monquentiva, Guatavita. Ellos procesan la leche fresca sin enfriar, respetando la tradición europea, y la adquiere a un precio justo de $2.500 por litro. Su queso natural, con ocho meses de maduración, fue recientemente reconocido con una medalla de oro en un certamen internacional en Suiza.
Uno de los ejes más valorados del festival fue su componente pedagógico e interactivo. A través de demostraciones y diálogos con maestros queseros, se evidenció la diferencia entre el queso industrial y el artesanal. Mientras la producción a gran escala suele recurrir a aditivos como almidón de yuca, maicena u otros agentes químicos para reducir costos, los productores locales defienden procesos basados exclusivamente en leche, tiempos naturales de maduración y saberes transmitidos por generaciones.
Durante los shows en vivo, el público también aprendió que para lograr quesos hilados como la mozzarella o el siete cueros, la cuajada debe entrar en contacto con agua a 85 grados centígrados, temperatura que le otorga elasticidad, brillo y textura. Además, se contó con las muestras de la Escuela Recrearte y danzas folclóricas como el pasillo Linda Soposeña, reafirmando el vínculo entre cultura, territorio y economía local.
Además de las degustaciones de más de 20 tipos diferentes de quesos frescos y madurados, los asistentes aprendieron acerca de las personas detrás de los emprendimientos. Alixon García, cofundadora de Blappi S.A.S. relató cómo su emprendimiento de productos orgánicos nació de una experiencia familiar marcada por la enfermedad. En su finca "Villaflores", en Subachoque, el bienestar animal es central: “Cada vaquita tiene nombre de flor… ellas son nuestras protagonistas y vienen al ordeño por voluntad”, afirmó, destacando que sus productos están libres de conservantes, químicos y almidones.
La experiencia del festival se complementó con la gastronomía local. Desde el restaurante Tres Bohíos, Karen Casallas presentó la “Crema Dorada de Sopó”, una receta desarrollada a partir de una investigación gastronómica que integra quesos locales, mazorca y poleo, cedida al municipio como apuesta para fortalecer el turismo y construir una identidad culinaria propia.
Desde la administración municipal, la secretaria de Desarrollo Económico, Daisy Yadira Blanco Jiménez, calificó la jornada como altamente satisfactoria. Se busca continuar experimentando con la posible expansión del festival a celebrar los lácteos en general además del queso. Se superó los 80 millones de pesos recaudados: un incremento del 12.5% comparando con el año anterior.
Con la promesa de una tercera edición en el 2026, el Festival del Queso deja un mensaje claro: Sopó no solo produce queso, construye identidad, fortalece el campo y abre sus puertas al país.
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