Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
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18 de Junio de 2026 19:00
La selección de Portugal llegó al Mundial con altas expectativas tras coronarse campeona de la UEFA Nations League 2025, contar con la cuarta plantilla más valiosa del torneo, según Transfermarkt, y alinear a varias de las figuras más destacadas de la actualidad. Sin embargo, en su debut empató 1-1 contra la República Democrática del Congo, un equipo que hacía su primera presentación bajo esta denominación tras haber competido en Alemania 1974 como Zaire.
Antes del partido, el historial reciente en debuts no respaldaba a los portugueses, quienes habían ganado solo uno de sus últimos cuatro estrenos mundialistas: el 3-2 ante Ghana en la edición pasada. De hecho, los ghaneses forman parte del selecto grupo de dos únicas selecciones africanas a las que los lusos han podido vencer en citas mundiales.
El registro total de Portugal ante equipos de la Confederación Africana de Fútbol quedó en seis partidos, con un saldo de tres victorias (una ante Angola y dos contra Ghana), un empate frente a Costa de Marfil y dos derrotas ante Marruecos, incluyendo la eliminación en los cuartos de final de Catar 2022.
Aún con estos antecedentes, los dirigidos por Roberto Martínez llegaban al encuentro como claros favoritos ante unos Leopardos que, tras ausentarse por más de 50 años de la cita orbital, sellaron su boleto a esta edición de forma agónica en el repechaje internacional, venciendo 1-0 a Jamaica.
Portugal se presentó con una alineación 4-2-3-1. En el arco estuvo Diogo Costa. En la zaga central aparecieron el joven Renato Veiga, de 22 años, junto a Tomás Araújo, defensor de 24 años que milita en el Benfica.
Como lateral derecho estuvo el experimentado João Cancelo, quien se encuentra a préstamo en el FC Barcelona. El cual terminó ganándose la confianza de Hansi Flick. Su principal fortaleza sigue siendo el aporte ofensivo, aunque defensivamente suele sufrir cuando los rivales atacan los espacios a su espalda.
Por la banda izquierda apareció, según Sports Illustrated, el mejor lateral izquierdo de la temporada pasada: Nuno Mendes, actual jugador del Paris Saint Germain.
En el mediocampo, como volante de contención, estuvo Vitinha, una posición en la que normalmente no juega bajo las órdenes de Luis Enrique. A su lado apareció João Neves, uno de los mediocampistas con mayor proyección del fútbol actual. Con apenas 21 años, también es uno de los alumnos aventajados del técnico español.
Más adelantado, como mediapunta, estuvo Bruno Fernandes, elegido como el mejor jugador de la Premier League en la última temporada. El portugués consiguió además el récord de asistencias en una misma campaña con 21, superando registros de nombres históricos como Thierry Henry, Kevin De Bruyne y Mesut Özil.
Por la banda derecha apareció Bernardo Silva, leyenda del Manchester City. Además, según Fabrizio Romano, será nuevo jugador del Real Madrid. Un dato no menor es que, desde la salida de Cristiano Ronaldo en 2018, ningún futbolista portugués había llegado al Santiago Bernabéu.
En la banda izquierda estuvo Pedro Neto, jugador del Chelsea y en punta, como referente de área, apareció Cristiano Ronaldo, máximo goleador en la historia del fútbol. Este Mundial representa su sexta participación en la competición, igualando a Lionel Messi como los jugadores con más presencias en la historia del torneo.
Por el lado de la República Democrática del Congo plantearon el encuentro con una formación 5-3-2 bajo las órdenes del entrenador francés Sébastien Desabre. Hay menos nombres conocidos para el público general, aunque algunos resultan familiares para los aficionados europeos. Uno de ellos es Aaron Wan-Bissaka, lateral derecho que jugó en el Manchester United entre las temporadas 2019-2020 y 2023-2024.
Otro nombre destacado es Cédric Bakambu, delantero centro que vivió sus mejores años en el Villarreal entre las temporadas 2015-2016 y 2017-2018. Actualmente juega en el Real Betis Balompie y es compañero de Juan Camilo Hernández y Nelson Deossa.
Ya a la hora del partido, Portugal fue superior en el control del balón y en imponer su estilo de juego basado en la posesión y el toque. Esto se vio reflejado en las estadísticas: los lusos tuvieron un 75 % de posesión frente al 25 % de la República Democrática del Congo y completaron 724 pases contra apenas 197 de su rival.
Sin embargo, todo ese dominio no se tradujo en ocasiones claras de gol. De hecho, Portugal apenas logró registrar un remate a puerta en todo el encuentro, el cual terminó siendo el gol de João Neves al minuto 6. Por su parte, la República Democrática del Congo realizó dos disparos al arco, incluyendo el tanto anotado por Yoane Wissa.
Estas estadísticas reflejan dos realidades. La primera es el gran trabajo que tiene Portugal en el mediocampo, donde logra controlar los partidos y monopolizar la posesión. La segunda es la falta de profundidad y desequilibrio en los últimos metros. Y esto pudo verse cuando Roberto Martínez decidió no iniciar con un extremo tan vertical como Rafael Leão, quien ingresó al minuto 71 y de inmediato mostró su facilidad para encarar, enganchar y buscar el arco rival. Algo que le faltó durante gran parte del encuentro a la selección portuguesa, que terminó dependiendo demasiado de los centros y el juego por las bandas.
Por el lado congoleño, se vio un equipo muy ordenado defensivamente. Los Leopardos ganaron 44 duelos y ejecutaron con éxito una estrategia que complicó constantemente a la delantera portuguesa: adelantar la línea defensiva para provocar el fuera de juego. Gracias a ello, Portugal cayó en posición adelantada en tres ocasiones.
Además, la República Democrática del Congo mostró una propuesta muy clara cuando recuperaba el balón. Con jugadores rápidos como Edo Kayembe y Noah Sadiki Mukuau, buscó constantemente el pelotazo largo y las transiciones rápidas para sorprender a una Portugal que, pese a dominar la posesión, nunca terminó de sentirse cómoda en el partido.
Las sensaciones posteriores al encuentro reflejaron perfectamente lo que se vio en el terreno de juego. Roberto Martínez reconoció que el gol tempranero terminó jugando en contra de su equipo. Según el seleccionador portugués, tras el tanto de João Neves, Portugal dejó de buscar el segundo gol y comenzó a mover el balón sin demasiada intención ofensiva, permitiendo que la República Democrática del Congo explotara justamente su mayor virtud: el contraataque.
Asimismo, el técnico español elogió el planteamiento de los Leopardos y destacó la personalidad con la que afrontaron el partido. Para Martínez, el conjunto africano ganó una gran cantidad de duelos, sostuvo el ritmo físico durante los 90 minutos y jugó como si se tratara de una final.
Por su parte, Sébastien Desabre no ocultó su satisfacción por el resultado. El seleccionador francés destacó que la República Democrática del Congo consiguió el primer punto y el primer gol de su historia en una Copa del Mundo, un hecho que calificó como histórico para el país.
Desabre explicó que el empate llegó gracias a una estrategia trabajada previamente. Consciente de que Portugal tendría el control del balón, su equipo preparó acciones de pelota parada y transiciones rápidas para generar peligro. Una fórmula que terminó dando resultado.
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