Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
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18 de Junio de 2026 19:10
Para inaugurar el Grupo L, Inglaterra, la subcampeona de la pasada Eurocopa, se enfrentó a Croacia, la subcampeona del mundo en Rusia 2018, edición donde, en suelo ruso, los balcánicos vencieron a los Three Lions 2-1 en semifinales.
Este antecedente le agregó picante a un frenético partido ante 70,389 aficionados en el AT&T Stadium en Dallas que finalizó 4-2 a favor de los británicos. Una victoria contundente que demostró la superioridad de los dirigidos por Thomas Tuchel en su debut mundialista.
Los ingleses salieron con su habitual 4-2-3-1 donde resaltan Harry Kane, la bota de oro europea de esta temporada y figura del partido con una calificación de 8.4; Anthony Gordon, fichaje del FC Barcelona para la temporada que viene y Declan Rice, figura del Arsenal campeón de la Premier League.
Por su parte, los croatas alinearon un 3-4-2-1, una formación que no acostumbran a utilizar y que implementaron recientemente para solucionar los problemas en el lateral derecho.
Con este dibujo táctico, el DT Zlatko Dalić buscó defender usando a sus tres centrales de élite: Gvardiol, Vušković y Šutalo, y darles mayor libertad ofensiva a sus carrileros: el experimentado Perišić y Stanisic, jugador del Bayern Múnich. Sin embargo, este planteamiento un poco más arriesgado le pasó factura en el desarrollo del juego.
El primer tiempo tuvo protagonismo de ambas escuadras. Primero, un penal proveniente de un error cometido por el experimentado Luka Modrić fue traducido en gol por Harry Kane a los 12 minutos.
Tras varios tramos de ida y vuelta, el croata Martin Baturina (el mejor de su equipo con 7.9 de calificación), con un potente remate desde fuera del área, logró el empate. En esta etapa, Croacia lograba competir gracias a su efectividad física, ganando el 59% de los duelos.
Tres minutos después, Harry Kane remató de cabeza un córner para poner de nuevo en ventaja a los ingleses, y alcanzar a Gary Lineker como el máximo goleador inglés en las copas del mundo con 10 anotaciones, pero una gran jugada colectiva de los croatas al 45+5', definida por Petar Musa, devolvió la paridad al resultado.
El segundo tiempo fue un monólogo del equipo anglosajón. Esto se vio reflejado en las 7 atajadas del arquero croata Dominik Livaković y en el dominio total de Inglaterra, que terminó el encuentro con un xG (Goles Esperados) de 2.82 frente al escaso 0.53 generado por los croatas.
La superioridad británica fue tal que registraron 12 remates frente a solo 1 de Croacia en la segunda mitad, finalizando con 34 toques en el área rival.
Con un tempranero gol de Jude Bellingham al 47' y un gran remate al segundo palo del ingresado Marcus Rashford al 85', tras asistencia del también suplente Bukayo Saka, los ingleses aseguraron sus primeros tres puntos en el campeonato.
Tras el pitido final, el análisis de ambos técnicos reflejó las dos caras de la moneda en Dallas. Por un lado, Thomas Tuchel, visiblemente emocionado por su debut mundialista, si bien no ocultó su descontento con la primera mitad, elogió la reacción de sus jugadores: "En el primer tiempo sobrepensamos las decisiones y jugamos con nervios, pero me encantó la reacción tras el descanso. Les pedí que fueran valientes, que jugaran a nuestra manera, con intensidad y hacia adelante".
Por otro lado, Zlatko Dalić, director técnico de Croacia, describió el encuentro como "extraño y caótico”, y lamentó las desatenciones defensivas: "Sabíamos que el mayor peligro de Inglaterra eran los balones parados y, aun así, recibimos dos goles de córner. Fue una reacción muy mala de nuestra parte”.
En la otra mitad del grupo L, en el BMO Field de Toronto, Ghana y Panamá se vieron las caras ante 42,942 aficionados en esta última jornada de la 1era fecha de la fase de grupos del Mundial 2026.
El conjunto africano, dirigido por el exseleccionador de la selección Colombia Carlos Queiroz, se impuso con un gol agónico de Caleb Yirenkyi al minuto 90+5', tras una asistencia de Brandon Thomas-Asante, quien ingresó como revulsivo desde el banco para cambiar el rumbo del encuentro.
El resultado fue amargo para una Panamá que dominó la posesión con un 62% y que completó 580 pases (frente a los 354 de Ghana), pero que no logró traducir sus 19 toques en el área rival en goles.
En la rueda de prensa postpartido Queiroz reveló que el planteamiento de cederle el balón a Panamá no fue casual: "Sabíamos que debíamos sufrir y jugar con mucha concentración para atraer a Panamá hacia una trampa; cuando cayeron en ella, empezamos a usar nuestras mejores habilidades a sus espaldas".
Esa falta de efectividad panameña contrastó con la eficiencia ghanesa y la destacada actuación del arquero suplente Benjamin Asare, quien entró por la lesión del guardameta Lawrence Ati Zigi en el entretiempo y terminó como el MVP del partido con un rating de 8.2 tras realizar tres atajadas críticas que mantuvieron su arco en cero y le dieron los tres puntos a los de Queiroz, asegurando así que los africanos se unan a Inglaterra, con tres unidades cada uno, en la cima del Grupo L.
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