Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
Buscar
16 de Septiembre de 2026 10:20
El Coliseo de la Luna en Chía albergó a más de 200 atletas de 19 países durante el Campeonato Panamericano de Artes Marciales Mixtas GAMMA 2026, consolidando a Sabana Centro como escenario clave de los deportes de combate continentales.
El certamen, desarrollado del 8 al 13 de septiembre, transformó la dinámica habitual del emblemático escenario municipal. Bajo la organización de la Asociación Colombiana de Artes Marciales Mixtas (OCAMM) y la Global Association of Mixed Martial Arts (GAMMA), la cita reunió a competidores en categorías que abarcan desde divisiones infantiles y juveniles (U10 a U21) hasta la categoría Senior, en ramas femenina y masculina.
La entrada gratuita, habilitada por la Alcaldía de Chía y el Instituto Municipal de Recreación y Deportes (IMRD), permitió la llegada de familias y aficionados al Coliseo de la Luna durante las jornadas de competencia. Esto facilitó el flujo masivo de espectadores. Familias de municipios aledaños como Cajicá, Zipaquirá, Cota y Sopó colmaron las tribunas, evidenciando el crecimiento del interés por las artes marciales mixtas (MMA) en una región históricamente volcada al ciclismo o al fútbol.
Durante el fin de semana, del 12 y 13 de septiembre, se disputaron las finales continentales. La delegación colombiana firmó una actuación destacada al cosechar múltiples podios frente a potencias del área. Tal fue el caso de deportistas como el nariñense Nicolás Ortiz Belalcázar, quien alcanzó la presea dorada en la división Senior tras mantener el invicto en el octágono.
Otra de las participaciones destacadas fue Jalen Pérez, representante de Belice y campeón de la categoría U21 de 145 libras (65,8 kilogramos). Para llegar a la competencia tuvo que afrontar uno de los principales desafíos que encontraron los competidores internacionales: las condiciones geográficas de Sabana Centro. El atleta beliceño aseguró que competir en Chía fue una de las experiencias más exigentes de su carrera tras calificar sus combates como guerras, señalando que, “prepararme para esta pelea fue un reto de dos meses perdiendo peso y adaptándome al cardio por la altura”.
Pérez destacó el valor de representar a su delegación. Tiene el objetivo de convertirse en el primer campeón de UFC de su país y aportar al desarrollo del deporte en su nación. Una perspectiva similar compartió Wally González, de la selección de Nicaragua (70 kg), quien afirmó: “Lo que más me costó fue el clima y la altura, porque vengo de un país tropical”, manteniendo firme su meta de ser campeón mundial.
Por su parte, la delegación colombiana logró una actuación sobresaliente con múltiples podios. Entre los destacados estuvo Juan Coba, bronce en Senior (79 kg), quien ajustó deficiencias en strikingy para potenciar su jiu-jitsu brasileño (BJJ) tras los nacionales de Villavicencio. “Representar al país es una emoción y un amor a la bandera”, expresó Coba, enfocado ya en buscar el oro internacional.
En esa misma línea, el peleador colombiano Blair Reyes enfatizó que el certamen de GAMMA es una vitrina indispensable para medirse ante rivales de alto nivel continental. Reyes resaltó la logística del evento y el valor de sumar experiencia, asegurando que Colombia cuenta con el talento necesario para que en los próximos años emerjan nuevos representantes nacionales dentro de las carteleras de la UFC.
La referee, Susana Matouskova, también señaló que esas decisiones pueden generar reacciones muy distintas entre los espectadores y equipos, especialmente cuando un combate termina y cada lado tiene una interpretación diferente de lo ocurrido.
La efectividad del campeonato dependió del riguroso trabajo del cuerpo arbitral en el octágono. Susana Matouskova, referee de República Checa, explicó que su función primordial es proteger la integridad física de los competidores garantizando la neutralidad. La colegiada europea enfatizó la presión de su labor al señalar que “lo más difícil es tomar decisiones en cuestión de segundos”.
El cierre de este certamen Panamericano no solo deja un balance positivo en el medallero para la selección nacional, sino que sienta un precedente técnico y logístico para Chía. La Sabana Centro demuestra su capacidad para albergar eventos deportivos de gran formato, promoviendo la masificación de disciplinas emergentes y proyectando a los atletas locales hacia el escenario internacional.
Conoce más historias, productos y proyectos.