El ciclista que busca proteger sus derechos en la vía

Solo las pasiones y el amor nos impulsan a mejorar, a generar cambios y hacerlos realidad en un mundo tan necesitados de ellos. Así le sucedió a Emiro Romero, quien aprendió que el ciclismo era una forma para reconectarse consigo mismo y ayudar a los demás con la Fundación Gero. El hecho que lo transformaría casi por completo: el entender que hay una gran población en riesgo cuando recorre las carreteras de Colombia, a la cual su familia pertenece.

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