Sigue la celebración del Día del Periodista de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana
Sigue la celebración del Día del Periodista de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana
Buscar
8 de Marzo de 2026 00:54
En toda jornada electoral, los jurados de votación se convierten en los guardianes de la democracia, pero tras las urnas enfrentan una realidad que va más allá de contar votos. Desde la gestión de emergencias médicas hasta la resolución de dudas técnicas, estos ciudadanos deben sortear múltiples desafíos durante más de 12 horas consecutivas de labor.
La experiencia para muchos comienza con una mezcla de responsabilidad y desconcierto. De acuerdo con testimonios recogidos por Conexión Sabana 360 ( en alianza informativa con El Punto) en distintos puestos de votación, los jurados perciben su cargo como un deber civil fundamental, aunque no exento de vacíos. Los retos principales radican en la logística inmediata y la atención de una población que, en ciertos sectores, carece de relevo generacional.
Entre el compromiso y los retos logísticos
Uno de los puntos más críticos reportados por los jurados es la demografía de los votantes en sectores específicos. En diversos puntos de votación se observa una ausencia notable de población joven; la gran mayoría de los sufragantes son adultos mayores. Esta situación particular exige un esfuerzo adicional de los jurados para orientar a personas que suelen tener dificultades de movilidad o problemas con la ubicación de sus mesas.
Germán Centanaro, quien se desempeñó como jurado, afirma que la gestión de estas situaciones requiere paciencia y claridad. Por su parte, Tais Cantillo, docente y también jurado, explica que la labor docente ayuda a manejar estos grupos, pero que la presión del tiempo y el flujo de personas complican la tarea de guía.
Gestión de crisis: más que contar votos
La capacidad de respuesta de los jurados se pone a prueba con incidentes imprevistos. Un caso concreto que marcó la jornada fue la situación de un ciudadano de edad avanzada que sufrió una convulsión al descubrir que no aparecía en las listas oficiales de su puesto de votación. Ante la ausencia de personal médico inmediato en el punto exacto, los jurados tuvieron que gestionar el primer auxilio y la comunicación con las autoridades.
Este tipo de inconvenientes concretos evidencia que el rol trasciende lo administrativo. Sara Vázquez, estudiante de medicina, cuenta que su formación le permitió mantener la calma, pero reconoce que para otros compañeros la situación fue estresante. Los jurados deben solucionar desde errores en el censo electoral hasta emergencias de salud, convirtiéndose en los primeros respondientes del sistema.
¿Es suficiente la capacitación recibida?
La efectividad de las capacitaciones proporcionadas por la Registraduría es un tema de debate constante entre los jurados. Para algunos, las instrucciones son claras en el papel, pero se quedan cortas frente a la realidad de la mesa. Rodrigo Aguirre, quien ejerció como supervisor, indica que muchas de las dudas más frecuentes surgen durante el proceso de claveros y el diligenciamiento de las actas E-14.
El también jurado, Andrés Fontalvo (estudiante de contaduría), dice que "la capacitación te da una base, pero cuando tienes a 50 personas en fila y un problema con un documento, el manual no siempre tiene la respuesta rápida". Esta brecha entre la teoría y la práctica es uno de los mayores retos para los ciudadanos seleccionados.
Las preguntas recurrentes que enfrentan los jurados suelen estar relacionadas con la validez de los documentos de identidad y los procedimientos para ciudadanos que no registraron su cédula a tiempo. Los jurados Manuela Gutiérrez y Gregorio Ospina explican que la desinformación del votante termina siendo una carga adicional para el jurado, quien debe explicar la norma repetidamente a lo largo del día.
A pesar de los retos y el cansancio físico, la percepción general del cargo mantiene un matiz de respeto por la institucionalidad. Sin embargo, el llamado recurrente es a fortalecer la formación práctica y asegurar que en cada puesto existan protocolos de emergencia más claros para proteger tanto a los votantes como a quienes custodian las mesas.
Conoce más historias, productos y proyectos.