Elecciones 2026. Cubrimiento especial.
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31 de Mayo de 2026 15:20
En la tarde, los vagones del Metro de Medellín se van llenando. Algunos puntos de la ciudad poco a poco se van vaciando, mientras que otros concentran grandes cantidades de personas esperando poder ejercer su derecho al voto.
Uno de esos lugares es el Centro de Convenciones Plaza Mayor, en el Centro Administrativo La Alpujarra, habilitado exclusivamente para el voto femenino de Medellín. Este espacio se articula con el punto masculino del Estadio Atanasio Girardot para recibir a aquellos que no se han inscrito para votar en ningún otro sitio de la ciudad.
Lo que más resalta de la multitud no es el amarillo, azul y rojo de las camisetas que han sido novedad durante todo el día, sino los colores vivos de las carpas y productos de los venteros informales y ambulantes.
Ellos también son protagonistas en Plaza Mayor, demostrando el rebusque de quienes no tienen un mejor trabajo. Lis Soto, natural de Cali, ofrece unas “deliciosas galletas con té chai”.
La derecha se siente en la ciudad
“Yo suelo vender en Parques del Río, donde la gente no está tan alarmada” dice Lis mientras contaba que no había alcanzado a registrar su cédula para votar y que estaba aprovechando para vender desde horas de la mañana:
“Tengo muchas expectativas respecto a las elecciones. Como no inscribí la cédula, hice la tarea de hablar con unas 3 personas para convencerlas con mis argumentos”.
Para Lis son las primeras votaciones en Medellín, lleva viviendo acá 3 años. “Medellín es predominantemente de ultraderecha y esa vida política se refleja en su forma de ser”, sentencia con un tono tranquilo, como quien solo confirma algo que todos piensan.
La sombra del conflicto armado
“Entre las disidencias de alias Calarcá y alias Iván Mordisco ya llevan 50 muertos en el Caquetá”, suelta un ex-militar en medio de una conversación tranquila en el metrocable que va desde la estación Acevedo hasta Santo Domingo. Pide reserva de su nombre, pero se define a sí mismo como un hombre siempre preocupado por el pueblo y su destino:
“Para ser ciudadano hay que votar, pero que uno crea realmente que un político va a cambiar esto… lo dudo”, expresa reflejando incertidumbre. “El único que puede arreglar esto es el de arriba”, agrega.
Luego manifiesta: “Se mata el hijo por uno y la madre por el otro, lucha el padre con el hijo, el hermano con el hermano, pero al final, ¿quién lucha por el pueblo?”
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