El 'peso' de ser deportista

17 de Febrero de 2026 12:57

La delgada línea que separa la disciplina del deportista de las tentaciones fuera de la cancha
Por: Juan Camilo Zuluaga
4 Min

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Las críticas a los deportistas por su condición física suelen ser ofensivas e incluso incómodas. Si bien no se justifican los insultos y el lenguaje despectivo, ponen sobre la mesa un debate inevitable: la disciplina y el estado físico necesarios para rendir dentro de la cancha.

“Esa panza que tenés no te deja ni correr”, “son más las hamburguesas que come que los goles que mete”. Estas son algunas de las muchas críticas que reciben los deportistas a diario. Muchos de estos comentarios pueden ser excesivos o agresivos; y, aun así, en varios casos, exponen un problema real. La condición física de los atletas no es solo un tema estético, sino también una muestra de respeto que estos deben tener hacia la profesión que ejercen y con aquellos por los que dicen ejercerla.

Un correcto estado físico es primordial para que los deportistas puedan desempeñarse de la mejor manera. La alimentación equilibrada y los planes de entrenamiento constantes no solo mejoran el rendimiento de los deportistas, sino que reducen la fatiga ocasionada por los intensos partidos, lo que además ayuda a prevenir lesiones, según recomienda la International Journal of Environmental Research and Public Health (IJERPH).

Este mismo estudio señala que la inactividad y la mala alimentación fomentan el aumento de la grasa corporal y, así mismo, la pérdida de masa muscular, lo que influye en el rendimiento físico de los deportistas. Estos datos confirman algo que me parece obvio: un deportista no puede excusarse en el talento si este no acompaña su carrera con disciplina.

Sabiendo la importancia de la preparación física de los atletas, hemos visto casos donde se nota que algunos deportistas realmente no se esfuerzan por estar en la mejor forma. Uno de ellos fue Luka Dončić, el basquetbolista esloveno, que según ESPN llegó a un peso máximo de 122 kilos en la temporada 2024-2025; 18 kilos más en comparación con el inicio de esta. Por ello, la directiva de su exequipo, los Dallas Mavericks, lo traspasó a Los Ángeles Lakers, ya que tenían preocupaciones por su acondicionamiento físico y su disciplina. Esto significó muchas críticas y burlas al jugador.

Pero todos esos acontecimientos solo hicieron que el número 77 sorprendiera al mundo entero. El 28 de julio llegó la noticia: Luka Dončić, el jugador criticado y apartado por sus problemas de peso, era ahora portada de Men’s Health, la revista masculina de fitness más grande del mundo.

En ella, se hacía un recorrido detallado por las modificaciones en sus rutinas de entrenamiento y su dieta, con miras a la próxima temporada. “Obviamente, soy muy competitivo. Este verano fue un poco diferente, ¿sabes? Me motivó a ser aún mejor”, reflexionó Dončić a Men’s Health.

Sin embargo, no todos coinciden en que la reprobación pública sea la mejor herramienta. El psicólogo deportivo Francisco Magaña sostiene que “la crítica nunca es buena”, pues lejos de construir, suele convertirse más bien en un tipo de lastre psicológico. Según él, lo que realmente ayuda al deportista es la realimentación y los comentarios de su cuerpo técnico o su círculo cercano, quienes conocen de primera mano sus procesos.

Vale la pena recordar también que el rendimiento físico no es solo una cuestión de músculo o resistencia, sino que está ligado a la confianza y la salud mental del atleta. La presión mediática y la exposición pública pueden afectar su desempeño, por lo que la preparación debe ser integral.

De todas formas, yo considero que es una visión muy proteccionista y conformista. Si bien entiendo su punto, el deportista vive de los espectadores. Son ellos quienes sacan de su tiempo y dinero para disfrutar de un buen espectáculo. Lo mínimo que un jugador debe hacer es estar en condiciones para retribuir ese esfuerzo a los fanáticos.

En contraste, Juan Bautista Farías, jugador del Atlético FC, que milita en el Torneo Betplay, ve las cosas de otra manera. Para él, aparecer fuera de forma a entrenar es una clara falta de profesionalismo: “Si un jugador llega gordo a la pretemporada, eso es responsabilidad de uno; en cierto punto, uno se lo gana”. Reconoce que las críticas del público no siempre son cómodas, pero sí pueden servir como un llamado de atención. Incluso admite que, en su caso, esas críticas lo impulsarían a mejorar: “depende 100% de uno cambiar su físico”.

Estas palabras me demuestran que, efectivamente, la disciplina siempre va a ser primordial; estar fuera de forma no es un descuido inconsciente, es una decisión. Y estas elecciones son las que al final hablan de cuánto un deportista respeta, o no, su profesión.

En el mundo laboral, lo mínimo que se espera cuando se firma un contrato es que, así como el empleador se compromete a pagar un salario, también se confía en que el empleado se comprometa a estar en plenas capacidades para hacer la labor. Al final, un deportista que no cuida su condición física no solo traiciona a su equipo o a sus hinchas: Traiciona su propia profesión.