Sigue la celebración del Día del Periodista de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana
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6 de Marzo de 2026 10:00
A un mes del Estéreo Picnic en Bogotá, la venta no despega como en años anteriores. Entre precios altos y una agenda saturada de conciertos, el festival enfrenta un público más selectivo.
El cartel del Estéreo Picnic emociona; la tarjeta no tanto. A un mes del evento, la pregunta no es quién viene, sino quién puede pagarlo. Más de 150 mil asistentes en ediciones anteriores, impacto económico millonario, hoteles llenos; y, sin embargo, este año, la venta no parece correr al mismo ritmo. ¿Se nos acabó la fiebre festivalera o se nos acabó la plata?
El combo de tres días VIP sigue en etapa 1, algo que en otros años se agotaba rápidamente, mientras que el general ya va en etapa 4, mostrando mayor movimiento y siendo la opción más accesible. En los combos de dos días, el general se ubica en etapa 3 y el VIP en etapa 2. Por jornadas individuales, viernes y sábado en general están en etapa 2 y el domingo en etapa 3; en VIP, todos los días permanecen en etapa 2.
Bogotá ya no vive de un solo gran evento musical al año. La capital se ha convertido en un epicentro permanente de conciertos. En 2025 se registraron más de 135 conciertos masivos en la ciudad, un récord que incluye desde grandes giras internacionales hasta festivales de diversa escala. En el primer semestre generó una recaudación que superó los 17.869 millones de pesos, casi triplicando la cifra del año anterior.
Gran parte de esa actividad incide en la vida cultural de la capital, con una programación amplia y diversa que en 2026 supera los 18. 000 eventos públicos y privados, incluyendo festivales, conciertos, ferias, ciclos artísticos, obras de teatro, exposiciones y actividades comunitarias en toda la ciudad, según reportó la revista Semana en un informe sobre la consolidación de Bogotá como epicentro del turismo cultural.
Esa dinámica se complementa con otros eventos como el Festival Cordillera 2025, que dejó más de 74,6 mil millones de pesos en la economía local y reunió a cerca de 90.000 personas, y con la presencia de festivales gratuitos como los de la serie Festivales al Parque, que superó el medio millón de asistentes en total a lo largo del año.
Y en ese escenario, el Estéreo Picnic dejó de ser la única gran inversión musical del año para convertirse en una más dentro de una larga lista de gastos culturales. A eso se suma el aumento progresivo de precios por etapas: preventa exclusiva “creyentes”, etapa 1, etapa 2, general, VIP. Cada fase es más costosa que la anterior. Lo que comienza como “aprovechar el mejor precio” termina siendo una carrera contra el reloj donde el que duda, paga más. Hoy un combo general puede superar fácilmente el millón de pesos, y si se trata de VIP la cifra escala mucho más. Aparte, hay que pensar que en cualquier evento no se depende solo de la boleta, es una experiencia completa que debe incluir transporte, comida, outfit y los gasticos imprevistos que siempre aparecen.
Pero el bolsillo no es el único filtro. También está la expectativa. La edición 15 del Estéreo Picnic, programada del 20 al 22 de marzo en el Parque Simón Bolívar de Bogotá, vivió varias bajas que han sacudido la expectativa del público. Artistas que estaban entre los nombres más comentados ya confirmados no estarán: el mexicano Peso Pluma canceló su presentación debido a nuevos compromisos de gira en Estados Unidos, justo en las fechas del festival, lo que dejó un vacío importante en la programación urbana del sábado.
También lo hizo The Dare, quien anunció su retiro del evento mientras ajustaba compromisos internacionales. Y antes, incluso, la británica Lola Young se bajó del cartel por razones de salud, cancelando toda su gira prevista y dejando sin su show de pop alternativo a quienes esperaban verla. A estas se sumó la salida de Aitana, quien optó por una gira propia en octubre, elevando la lista de bajas a cinco nombres confirmados.
Estas bajas no significan que el festival se quede sin propuesta. Siempre hay reemplazos, siempre hay nuevos nombres que entran a completar la experiencia. Tal vez no estamos frente a una crisis del Estéreo Picnic como marca. Tal vez estamos viendo algo más amplio, un cambio en la manera en que consumimos cultura. Un público menos impulsivo, más estratégico, que compara, que calcula y que ya no responde automáticamente al hype.
A pesar de las expectativas cambiantes del público, el Estéreo Picnic sigue manteniéndose relevante desde el punto de vista artístico, con un cartel 2026 que reúne nombres de primer nivel mundial y emergentes. Para esta edición ya están confirmados headliners como The Killers, Tyler, The Creator y Sabrina Carpenter, junto con figuras internacionales como Lorde, Skrillex, Interpol y Deftones, que aportan diversidad al repertorio musical del festival. También se esperan presentaciones de artistas muy populares entre audiencias jóvenes y globales, como Young Miko, Peggy Gou y Kygo, así como propuestas de talento latinoamericano y alternativo como Iván Cornejo, Luis Alfonso y Men I Trust.
Entonces la pregunta inicial vuelve, pero transformada. ¿Es una crisis de festivales o una crisis de bolsillo? Quizás es, simplemente, el fin de la inercia. El momento en que el entusiasmo ya no basta. Porque el Estéreo Picnic sigue emocionando; la diferencia es que ahora necesita algo más que emoción para llenar el parque.